Cuando el clima laboral se empieza a nublar y la buena onda se disipa, ya quiero empezar a buscar otros horizontes. Por más poco que tenga que ver conmigo, estar todo el día escuchando quejas y mirando caras largas me hace doler la cabeza. Así, de a poco, deja de justificarse eso de levantarse temprano.
Dirán que estoy mal acostumbrada, pero a mi entender hay que disfrutar del trabajo. Y sino, a otra cosa, mariposa.
lunes, 26 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

3 comentarios:
Estoy híper de acuerdo. Sobre todo en esta etapa de nuestras vidas !
Podes creer q escribo esto y me entero q me aumentan el sueldo?
Ajjajjajaj es como escupir al cielo.
Publicar un comentario