martes, 18 de julio de 2006

No me digas la verdad, no me mientas...

Acaricia mi ensueño
el suave murmullo
de tu suspirar.
Cómo ríe la vida
si tus ojos negros
me quieren mirar.
Y si es mío el amparo
de tu risa leve
que es como un cantar,
ella aquieta mi herida,
todo todo se olvida.

La noche que me quieras
desde el azul del cielo,
las estrellas celosas
nos mirarán pasar.

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