sábado, 23 de junio de 2007

Al cabo que ni me importa

Soy una morsa. Y ya no tengo miedo. Conclusión: soy una morsa sin miedo.

Anoche soñe con un tigre. Resulta que estaba en lo de un tío paterno con todos (bah, muchos) de mis primos del lado materno (se te mezclo la flia?) y aparecía un tigre en la terraza. Alguien le apuntaba con un rifle pero nose porque no le dispara. Resulta que el tigre me empieza a perseguirnos, entonces para que no ser atacados, me ataban a mi al tigre. Cuestión que tenía que andar con el tigre para todos lados (onda que si tenía hambre me comía a mi y ya). Malísimo porque realmente le tenía miedo al tigre.
En algún momento me liberaba del tigre, pero nose ni cuando ni como ni porque.

Sí, no es divertido contar solo medio sueño (en realidad no es divertido nada). Pero, al cabo que ni me importa escribir un montón de incoherencias sin relación ni sentido. Pepe Rodriguez me está esperando hace dos días y yo insisto en ignorarlo. Probablemente siga así hasta el inevitable e impostergable instante en que deba sentar el poto (queda más sutil, casi como si estuviese diciendo otra cosa) en la silla y masticar las definiciones, clasificaciones y demás conociemientos dictados al mejor estilo primaria. Algunos profesores, definitivamente, son de las cosas que menos voy a extrañar de esta época.

1 comentario:

Blue dijo...

El título y las tres primeras oraciones me parecen dignas de aplauso.
En cuanto al sueño, bueno... yo pensaba que era Sofía la que estaba mal eh...