Después no me vengan con que tiene que ver conmigo. Uno hace todo lo que está a su alcance, hasta que ya no sabe que más puede hacer, hasta que no se le ocurre ninguna razón para explicar la situación, hasta agotar todas las causas posibles. Entonces se "cansa" y opta por jugar el mismo juego.
Un rato así, con ese juego estúpido, innentendible e ilógico, y minutos después todo vuelve a la normalidad como si nada.
Digo... mi mente funcionará de una manera especial, complicada y distinta, seré un tanto rara, estaré un poco lejos del estereotipo de persona "normal" y todo lo que quieran... pero no me jodan, que no soy la única ni la peor.
domingo, 27 de mayo de 2007
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