Es enormemente difícil escribir hoy. Tengo tantos sentimientos encontrados que nose exactamente por donde empezar.
Muchos recuerdos, mucho flashback y un gran vacío imposible de llenar.
No es la primera vez. Pero siempre se siente la misma impotencia de no poder hacer nada, de buscar respuestas y no encontarlas, de sufrir por uno mismo y querer sufrir por otros también. De intentar encontar un consuelo que alivie aunque sea un poco de tanto dolor. De no hallar la manera, y de dudar que exista.
Sí, son cosas que pasan, es the circle of life, a veces es lo mejor... pero el dolor está, la pérdida es un hecho y la "no vuelta atrás" es la peor parte.
Si algo aprendí en estas situaciones es que llorar hace bien. Cada uno a su manera, cada uno en su momento. Es necesario despedirse, y no hay un manual que explique cual es la forma ideal y menos triste. Todas las despedidas son tristes, y estas más que ningunas.
Cuando no quedan más que los recuerdos, y las esperanzas de volverse a encontrar en un lugar mejor.
Esa es hoy mi único consuelo, saber que estás en un lugar mejor.
Y tener la certeza de que ahora hay un miembro más en mi legión personal de ángeles que me cuidan y protegen desde arriba.
miércoles, 21 de febrero de 2007
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